Australia busca al tigre de Tasmania, un marsupial que se extinguió hace 81 años

EFE

  • Un grupo de expertos tratará de confirmar la pervicencia de la especie después de dos nuevos avistamientos.
  • Los científicos instalaran cincuenta cámaras en la zona para confirmar sus teorías.
  • Las campañas de caza contribuyeron a acabar con las poblaciones del tilacino, al que se cree extinto desde 1966.

Tigre de Tasmania

El tilacino, parecido a un tigre por las franjas que cruzaban su lomo, llegó a habitar en Australia y en Nueva Guinea, aunque a la llegada de los europeos en el siglo XVIII su población se concentraba principalmente en la isla de Tasmania. Los avistamientos tuvieron lugar de noche y solo en uno de los casos se hizo con luces artificiales, a unos seis metros de distancia.

Una intensa campaña de caza entre 1830 y 1909, alentada por recompensas, contribuyó a la extinción del considerado como mayor depredador terrestre del continente oceánico de los tiempos recientes, al que se culpaba de comerse al ganado. Una acusación falsa, ya que se ha desmostrado que, en realidad, el tigre de Tasmania se alimentaba principalmente de animales pequeños como el uallabí, de la misma especie que los canguros.

Lo cierto es que este marsupial carnívoro jamás se recuperó de la campaña de caza que dejó a pocas decenas de ejemplares vivos en Tasmania, hasta que la especie se declaró oficialmente extinta hace 81 años, al morir el que se pensaba que era el último de ellos en el zoológico de Hobart, la capital de la isla.

Desde entonces ha habido varios intentos de clonar al tigre de Tasmania, que se a asemejaba a un perro de gran tamaño (un adulto podía medir de largo hasta 1,2 metros) con el pelaje corto y una cola larga y rígida de hasta 65 centímetros.

Para saber si el tigre de Tasmania no se ha extinguido se necesita solamente una imagen ya que su aspecto es muy singular, si bien luego haría falta encontrar muestras de pelo, sangre o tejidos para corroborarlo con un análisis genético.

Nuevos avistamientos

En múltiples ocasiones se ha informado de posibles avistamientos, incluido uno en 2005 recogido entonces por la prensa local, en el que se habría fotografiado un ejemplar cerca de Lake St Clair, en el centro de Tasmania, pero que resultó no ser cierto.

La situación es distinta con los dos últimos avistamientos en el Cabo York de Australia, realizados por un veterano empleado del servicio de parques nacionales del estado de Queensland y de un excursionista que frecuenta esta remota zona salvaje de tierras aborígenes del norte de Australia.

Los informes han despertado la curiosidad de un equipo de científicos de la Universidad James Cook que se han propuesto corroborar su veracidad instalando una cincuentena de cámaras en la zona para intentar fotografiarlo.

El proyecto, encabezado por Sandra Bell y Bill Laurance, también prevé realizar sondeos nocturnos para intentar confirmar la presencia en la zona.

“Personalmente creo que hay pocas probabilidades de encontrarlos pero uno aprende con la ciencia a no decir nunca porque en muchos casos se ha hallado con vida a especies extintas”, asegura Laurance.

El descubrimiento de un ejemplas de tigre de Tasmania, haría que el Gobierno australiano ordenara un plan de investigación y gestión de la especie, que incluiría la protección de su potencial hábitat.

Source: 20′ Ciencia

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