Elena Long, física transexual y entre los 10 mejores científicos: "Me he sentido discriminada"

ANA MARTÍNEZ

  • Su estudio revela que uno de cada cinco físicos ha sufrido acoso, intimidación o exclusión en su trabajo por pertenecer a la comunidad LGTB.
  • Uso incorrecto de los pronombres y ofensas por ir al baño, entre los problemas que afrontan las personas transgénero. 
  • El 36% llegó a plantearse la opción de abandonar su puesto.
  • La científica se encuentra entre las diez personalidades más relevantes para la ciencia en 2016, según la revista Nature.

Elena Long, física

Doctorada por la Universidad de New Hampshire en física nuclear, Elena Long figura en la lista de las diez personas más relevantes para la ciencia por “allanar el camino para una mayor aceptación de los grupos minoritarios”, según la prestigiosa revista Nature. También ha ganado dos premios a jóvenes científicos y lidera dos experimentos con aceleradores de partículas.

Un reconocimiento en su carrera que ha conseguido a pesar de contar con más obstáculos en el camino que el resto de sus compañeros por el hecho de ser transexual. La física ha mostrado a través de los datos la discriminación que sufren las minorías sexuales y de género en la comunidad científica. “Es muy difícil hacer entender a los científicos que el problema existe si no se tienen datos para respaldarlo”.

Para demostrar esta discriminación, Long comenzó una investigación pionera en la Sociedad Estadounidense de Física (APS). Su estudio ‘LGBT Climate in Physics‘ reveló que uno de cada cinco físicos ha sufrido intimidación, acoso o discriminación en su lugar de trabajo durante el año previo debido a su condición LGTB. Una incidencia que alcanza a la mitad de los científicos cuando son transexuales.

La encuesta, realizada a 324 físicos de Estados Unidos que se identifican como gais, lesbianas, bisexuales, transexuales o de otras minorías sexuales y de género, refleja los problemas más frecuentes para el colectivo LGTB.

“El resultado que más me sorprendió fue que casi la mitad de los encuestados transexuales tienen compañeros de trabajo que no usan sus pronombres correctos“, explica Long. “No se trataba sólo de personas que habían salido recientemente, sino que incluían personas que habían estado viviendo en su sexo auténtico durante años”.

La científica hizo pública su transexualidad cuando estudiaba en la universidad. Allí contó con un grupo de ayuda LGTB, un soporte que perdió cuando consiguió su primer trabajo como científica en un laboratorio nacional en el sureste de Virginia. “Ya no tenía acceso al apoyo LGBT que había sido tan importante para mi desarrollo personal”, explica.

A la falta de apoyo se unieron las condiciones del propio estado americano. “Virginia sigue siendo un estado donde puedes ser despedido por ser simplemente LGBT y no contar con ningún recurso legal. Mi póliza de seguro de estudiante no cubría los gastos de cuidado de salud relacionados con transexuales”.

Tras este período en el que se sintió “discriminada”, Long comenzó a trabajar de manera activa en el área. Desde entonces ha creado ‘LGBT+ Physicists’, un grupo de apoyo para científicos LGTB, y trabaja desde la APS para dar visibilidad al colectivo. “Decidí reunir y crear tantos recursos como pudiera para que ningún joven físico LGBT encuentre el mismo vacío con el que me topé yo”.

Las mujeres LGTB, discriminadas el triple

El estudio de Long muestra que los físicos transexuales suelen ser acosados por usar el baño. “Algunos encuestados fueron acosados tan brutalmente, tanto verbalmente como físicamente, que tuvieron que abandonar la facultad“, afirma la científica. De hecho, más de un tercio de los encuestados, el 36%, llegó a considerar la opción de abandonar su lugar de trabajo.

Además, la encuesta muestra que la experiencia es más dura para las mujeres LGTB, que son acosadas y excluidas tres veces más que los hombres del mismo colectivo. “Nuestros datos estadísticos muestran que es especialmente difícil para las mujeres LGBT convertirse en científicas”.

Como respuesta ante este contexto, Long pide “un ambiente científico libre de prejuicios y discriminación”. “Necesitamos no sólo hacer una ciencia excelente, sino también ser compasivos entre nosotros”.

Source: 20′ Ciencia

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