Juno sobrevuela los polos de Júpiter y descubre ciclones de 1.400 kilómetros de diámetro

20MINUTOS.ES

  • Por primera vez la sonda de la NASA ha sobrevolado los polos del planeta más grande del sistema solar y ha proporcionado muchos datos.
  • Se ha podido ver una nube de unos 7.000 kilómetros de diámetro que se ha formado a mucha más altura que el resto de nubes.

Júpiter y Juno

La sonda Juno se ha acercado a Júpiter más que ningún otro objeto humano y sus múltiples sensores están aportando a la NASA información crucial para conocer el planeta más grande de nuestro sistema solar, que forma “un mundo complejo, gigantesco y turbulento”, según la propia Agencia Espacial, con “ciclones polares del tamaño de la tierra y sistemas de tormentas que penetran profundamente en el corazón del gigante gaseoso”.

“Fue un largo viaje para llegar a Júpiter, pero estos primeros resultados ya demuestran que valió la pena el viaje”, dijo Diane Brown, ejecutiva del programa Juno en la sede de la NASA en Washington.

Juno lanzado el 5 de agosto de 2011 y entró en la órbita de Júpiter el 4 de julio de 2016. Hasta ahora ha estado orbitando el planeta a una altura de unas 2.600 millas (4.200 kilómetros) por encima de las nubes de Júpiter.

Scott Bolton, investigador principal de Juno del Southwest Research Institute en San Antonio asegura que los nuevos datos recabados “hacen repensar todo y replantearnos Júpiter como algo completamente nuevo”.  Y es que el hecho de que Juno haya sobrevolado los polos del planeta ha sido revelador.

Por ejemplo, ha descubierto ciclones ovalados con más de 1.400 kilómetros de diámetro. “Estamos perplejos en cuanto a cómo podrían formarse, la configuración estable y por qué el polo norte de Júpiter no se parece al polo sur”, dijo Bolton.

Eso no es todo. También han podido ver una nube de unos 7.000 kilómetros de diámetro que se ha formado a mucha más altura que el resto de nubes sin que aún se sepa por qué.

Otra sorpresa viene del radiómetro de microondas de Juno (MWR), que muestra la radiación térmica de microondas de la atmósfera de Júpiter, desde la parte superior de las nubes de amoníaco hasta el fondo de su atmósfera. Los datos MWR indican que el amoníaco es bastante variable y continúa aumentando “tan lejos como podemos ver con MWR, que es de unos cientos de millas o kilómetros”, por lo que este gas podría emanar de las zonas más profundas del planeta.

Además, otras mediciones indican que el campo magnético de Júpiter es incluso más fuerte de lo esperado y de forma más irregular. Los datos indican que el campo magnético excedió en gran medida las expectativas en 7.766 Gauss, aproximadamente 10 veces más fuerte que el campo magnético más fuerte encontrado en la Tierra.

“Juno nos está dando una visión del campo magnético cercano a Júpiter que nunca hemos tenido antes”, dijo Jack Connerney, investigador principal adjunto de Juno y el líder de la misión de investigación de campo magnético en el Goddard Space Flight Center de la NASA

Juno también está diseñado para estudiar la magnetosfera polar y el origen de las poderosas auroras de Júpiter, sus luces norte y sur. Estas emisiones aurorales son causadas por partículas que recogen la energía, golpeando en moléculas atmosféricas. Las observaciones iniciales de Juno indican que el proceso parece funcionar de manera diferente en Júpiter que en la Tierra.

Juno está en una órbita estacionaria alrededor de Júpiter, pero una vez cada 53 días, su trayectoria se aproxima a Júpiter desde su polo norte, donde comienza un tránsito de dos horas (de polo a polo) volando de norte a sur con sus ocho instrumentos científicos recolectando datos e imágenes con su cámara, la JunoCam. La descarga a la Tierra de los seis megabytes de datos recogidos durante el tránsito puede tomar 1,5 días.

Source: 20′ Ciencia

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