Un estudio explica el por qué de la tripofobia, el miedo a los cúmulos de agujeros pequeños

20MINUTOS.ES

  • Este miedo es motivo de controversia entre los expertos, pues muchos de ellos no creen que sea una verdadera fobia sino una cuestión de gusto personal.
  • Un nuevo estudio determina que la fobia es un fenómeno real que tiene la función de evitar determinadas enfermedades infecciosas.

Tripofobia

Un nuevo estudio aporta una nueva teoría que podría explicar el por qué de la tripofobia, el miedo a las aglomeraciones de pequeños agujeros o patrones de formas geométricas.

Esta fobia, que se ha popularizado gracias a internet, es motivo de controversia entre los expertos en salud mental, pues hay quienes defienden que no es una verdadera fobia sino una cuestión de gusto personal. Además, la mayoría de quienes la padecen se la han autodiagnosticado ante el sentimiento de malestar que les producen ciertos patrones geométricos.

El primer estudio sobre la tripofobia lo realizaron dos investigadores británicos de la Universidad de Essex, en 2013. Observaron que un 16% de los adultos que participaron en el estudio padecían esta fobia. En esta ocasión, justificaban el miedo en que algunos animales letales, como las arañas o las serpientes, tienen patrones parecidos, una adaptación evolutiva para evitarlos.

Ahora, un estudio de la Universidad de Kent, en Reino Unido, tiene una nueva teoría que intenta explicar el fenómeno.

“Todos sabemos que la repulsión nos ayuda a evitar enfermedades infecciosas y determinados patógenos”, afirmó Tom Kupfer, el autor del estudio. “Esta reacción ante determinadas imágenes parece tener el fin de evitar enfermedades“.

Es decir, las personas que tienen fobia a estos patrones sienten angustia ante determinados parásitos que se contagian entre personas con facilidad. Los investigadores llegaron a la conclusión de que algunas enfermedades, como el sarampión o la viruela, desarrollan en el cuerpo patrones similares. El mecanismo de autodefensa de los “tripófobos” ha desarrollado una respuesta hostil no sólo a estos patrones cuando se dan en el cuerpo… sino también cuando se dan en cuerpos no humanos.

Para probarlo juntaron a un grupo de personas autodiagnosticadas de tripofobia y a otras que no la padecían. A ambos grupos les mostraron dos tipos de imágenes: unas con patrones geométricos producidos en el cuerpo a causa de enfermedades, y otras donde los patrones eran en cuerpos inertes. Los dos grupos sintieron malestar ante las imágenes de las enfermedades, pero sólo los “tripófobos” sintieron angustia ante las segundas fotos.

“La conclusión es que todas las fobias tienen su origen en la adaptación evolutiva”, afirma Carol Mathews, experta en psiquiatría. “La tripofobia es un fenómeno real. Aún así, no creemos que necesite tratamiento clínico”.

Source: 20′ Ciencia

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