"Un orángutan cogió mi cámara GoPro y empezó a hacerse selfies"

20MINUTOS

  • Le ocurrió al fotógrafo profesional Ian Wood en el Parque Nacional de Tanjung Puting (en la isla de Borneo).
  • Wood explica que escondió su GoPro y la encontró un joven orangután de tres años.
  • Este tomó cientos de fotos durante media hora de forma accidental: algunas de valor, en su mayoría selfies.

Orangután

Las nuevas tecnologías están hechas y pensadas para los humanos, pero esto no quiere decir que alguna vez nos llevemos una sorpresa y nos encontremos con historias como la de Ian Wood, un fotógrafo profesional que lleva décadas fotografiando la vida salvaje, pero recientemente ha sufrido un robo de lo más peculiar y divertido. Uno de los orangutanes a los que tomaba fotos en el Parque Nacional de Tanjung Puting (en la isla de Borneo) le cogió su cámara y comenzó a tomar fotos, incluidos varios selfies, que el propio Wood ha documentado en The Guardian.

Si hace tiempo comprobábamos cómo un orangután disfrutaba viendo un vídeo en Youtube, esta historia la supera y muestra a estos grandes primates manipulando una cámara profesional y tomando fotografías… aunque fuesen de forma accidental.

“Uno de los desafíos de la fotografía de vida salvaje es intentar encontrar formas de capturar imágenes que no hayan sido filmadas antes. A través de mi trabajo para la conservación y protección de los orangutanes, he tenido numerosas oportunidades para fotografiar estos grandes simios en las últimas décadas, pero en un reciente viaje anual para recaudar fondos para el Parque Nacional de Tanjung Puting, financiado por la Orangutan Foundation UK, obtuve algunos resultados inesperados y de primer plano”, relata Wood.

Prosigue contando que decidió “esconder una cámara GoPro cerca de donde a menudo aparecen los orangutanes, con la esperanza de obtener algunas imágenes cercanas de gran angular de ellos en el bosque. Pensé que, en el peor de los casos, si un orangután encontraba mi cámara, se daría cuenta de que no era comida y la descartaría… Entonces, fue cuando un orangután de tres años la recogió y me sorprendió el nivel de interés que mostraba por ella”.

Wood cuenta cómo el joven orangután comenzó metiéndose en la boca la cámara y tras esto y “después de romper la pantalla LCD, se la sacó de la boca y accidentalmente tomó cientos y cientos de fotos presionando el botón principal. Pude observar todo a través del iPhone que había conectado a la cámara. Después de unos 30 minutos, se subió a un árbol y la dejó caer. La pude recuperar y, aunque dañada, todavía funcionaba”.

Source: 20′ Ciencia

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